¿Cómo enfrentar el estrés del Covid-19?

Por Jennifer Espinosa
Especialista en gestión de personas en entornos de trabajo y coach

¡Auxilio!

El coronavirus se está llevando lo que queda de mi cordura…

Estos días han sido complicados… como era de esperarse. Hay un montón de información circulando por todos los medios digitales y tradicionales (la mayoría de ella cuando menos imprecisa y en muchos casos, francamente falsa). En una época en la que cualquiera tiene un celular, y hay miedo, es apenas natural que salgan mil vídeos de personas sin conocimiento real y veraz sobre el Coronavirus, su forma de contagio, la prevención, el impacto en la economía y en general, en todas las actividades humanas… nuestra cotidianidad cambió en cuestión de días y andamos perdidos, con miedo y creemos estar a oscuras.

De por sí, vivimos estresados por el tráfico, por el trabajo, los hijos, los padres, los compromisos financieros, la necesidad de sentirnos útiles y triunfadores en la vida… en fin. Compartimos las inquietudes y miedos propios de una tradición de estilos de vida… cada quien, con su religión, su cultura, tradiciones… pero todos centrados en lo mismo: nacer, crecer, reproducirnos y morir. Confieso que no soy la excepción, hay momentos en los que me ataca el estrés y el miedo y por eso, escribo este artículo con la idea de ayudar a sobrepasar con éxito esta circunstancia global que nos ha tocado vivir. Para no perder la cordura, éstos son mis 4 súper tips de sobrevivencia en caso de crisis (¡muy útiles en estos momentos!):

“Confieso que no soy la excepción, hay momentos en los que me ataca el estrés y el miedo “

1. Dieta de información / noticias / redes sociales.

Solo veo el noticiero de la mañana para enterarme de la situación y las cadenas oficiales del presidente o las personas con información oficial. Los videos que hablan de vacunas, muertos, gente sufriendo, escasez, ni los abro. Las cadenas de los grupos de WhatsApp: todos tenemos un familiar que asegura tener la respuesta de cómo en China crearon el virus –lo cual es falso y está súper demostrado-, la vacuna milagrosa del ajo (o del agua caliente con limón, o de las compañías farmacéuticas malvadas) que tampoco existe, ni va a existir en menos de unos 6 meses… esas cadenas las ignoro y procuro educar a mi familia sobre los peligros de compartir información falsa.

2. Tomarme unos 10 minutos para mí.

En el día tomo un espacio (generalmente al despertar) para dar gracias a Dios, al universo, a la vida por estar viva… por la oportunidad de tener a mi familia a mi lado y a todas las personas a las que amo. Como es temprano, escucho los pajaritos con los ojos cerrados y de nuevo doy gracias. Le pido a Dios que me cuide, para ser fuente de bienestar y amor para los que me rodean. Puedes hacerlo en el desayuno, mientras te tomas el primer tinto de la mañana, mientras vas al trabajo, mientras esperas que te atiendan… lo importante es que te concentres en el aquí y el ahora y agradezcas.

3. Planifico.

Más que el próximo mes o la próxima semana, organizo cómo hacer las pequeñas y grandes cosas que todos los días me estresan como, por ejemplo: cuándo lavar la ropa, quién hace la cena, cómo organizo mis pendientes de la oficina. Para eso también hago acuerdos con mis compañeros de trabajo, delego, pido ayuda, me apoyo con las personas en casa para atender los pendientes cotidianos.

4. Esforzarme en ver lo positivo.

Todos los días vemos cantidad de informaciones sobre los riesgos, peligros, angustias, miedos del Covid-19, de la crisis económica, política y social. Eso no ha cambiado y no cambiará porque es nuestra naturaleza humana. Los temas cambian, la preocupación no. Sobre esto, hago mi mayor esfuerzo por:

    • Rodearme de personas positivas, que me suman, que me hacen reír.
    • Llamo a personas que aprecio y normalmente no veo.
    • Escucho música alegre que me emocione.
    • Veo películas y series de humor.

El objetivo es desconectarse de los temas negativos y tener espacios para recomponernos, animarnos, recuperar la esperanza y pensar en positivo. Eso nos dará fuerza para continuar, porque la carrera no es de velocidad, sino de resistencia.

Hay muchas otras estrategias y tips que puedes implementar, sencillos y efectivos, que te daremos a conocer muy pronto.

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